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....Me he comido un trocito de la casita de chocolate con sabor a naranja y primavera. La señora de colmillos afilados que salió gruñéndome huyó cuando le enseñé la pistola que me regaló mi hermano. Mientras muerdo mi chocolate veo a los niños que estaban en las jaulas correr hacia sus casas. Están un poco gordos, como ... si la tal señora hubiera querido hacer matanza con ellos